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Juan
Alesso

ALMA
DE BOHEMIO
Por: Bocha
Balboni
Esperanza
(Santa Fe) Argentina
En esta oportunidad vamos a
resaltar y homenajear la figura de un Esperancino soñador: Don
Juan Alesso, creador y constructor nada mas que con sus manos y sus
herramientas de un auto para la formula LIBRE MECANICA NACIONAL. No
importa el resultado, la formula cambió, el auto no pudo continuar
corriendo y lamentablemente ya no está acá. Importa el ingenio, el
tesón de Juan Alesso y todos, muchísimos esperancinos anónimos que
colaboraron y apoyaron este sueño. La ciudad
de Esperanza es cuna de artesanos, artistas, científicos, empresarios,
inventores e ingeniosos diseñadores. Por nombrar lo que me viene a la
memoria: las fotografías de Fernando Paillet, recorren el mundo, las
urnas de madera que albergaron los primeros votos y hasta no hace mucho,
fueron un diseño de un esperancino, sin embargo, no
todos fueron tan reconocidos, entre ellos Don Juan Alesso.

Mecánico genial e ingenioso,
muchas de sus aplicaciones solucionaron problemas e hicieron bajar
costos a empresas locales o posibilitaron que funcionaran máquinas
que carecían de repuestos, o debían reciclarse. A mediados de la década
de 40 comenzó a diseñar y construir un auto de carreras para la FÓRMULA
LIBRE DE MECÁNICA NACIONAL, esa misma fórmula que posibilitó tantos
grandes autos, con que se lucieron, Pián, Iglesias, Fuentes, Crespo,
Caldara y otros. Optó tal vez por lo mas
complejo, hacer todo él, incluso el motor y sus partes. Y eligió
una configuración nada común en ese tiempo: 12 cilindros boxer, doble
árbol a la cabeza, configuración que años más tarde haría famosa
nada menos que Ferrari. Don Juan
construyó el block en chapa soldada con tapas del tipo ciego, es decir
que las tapas de cilindro y el mismo block eran una sola pieza. Como
algunas Bugatti. A partir de bloques de acero al cromo-níquel hizo al
torno el cigüeñal y los árboles de levas. Esfuerzo
monumental de don Juan Alesso y su gente, para construir un auto Mecánica
Nacional Fuerza Libre, prácticamente desde cero. No solamente el auto
sino que además hubo que construir herramientas especiales e ingeniar
procedimientos para llevar a cabo la tarea. Por
ejemplo: como las tapas de cilindro no eran postizas, ya que como dijimos
integraban un conjunto con el block, el esmerilado de los asientos de
válvulas debía hacerse al revés, desde el fondo del mismo. Para
el chassis optó por una solución de inspiración aeronáutica: chasis
tubular de caños soldados, y carrocería de aluminio. Con gran paciencia, muchos
conocimientos y gran dedicación fue dando forma a su sueño acompañado
por su hijo Norberto (sentado en el auto en la foto en que este se ve de
frente) y un pequeño grupo de colaboradores incondicionales, en taller
mecánico. Con el fin de apoyarlo, recaudando fondos, en la ciudad se
formó una peña. El
tanque de aceite y el de combustible forman parte integrante de la
estructura resistente combinada al chassis de caños y los mismos caños
sirven de conductores a los fluídos. La suspensión delantera era
independiente, mientras que la trasera tenía eje rígido, con ballesta
transversal semielíptica, las cuatro ruedas de rayos eran originales
RUDGE WHITWORTH de fijación por mariposa central, conseguidas por Fangio.

Finalmente el motor tomó vida y
el coche empezó a rodar, se iban corrigiendo los defectos y poniendo a
punto. El auto estuvo finalizado para empezar a probar el 11 de noviembre
de 1952, intervino en varias carreras, aunque el pensamiento estaba puesto
en las 500 Millas de Rafaela. En el circuito "Los Toboganes"
de su Esperanza, piloteado por el mismo Juan Alesso, destrozó
el diferencial en la largada, que no soportó la tremenda fuerza del
motor, luego tuvo varias intervenciones al mando del campeón motociclista
santafecino Francisco Gonzálves que consiguió su mejor
clasificación en el parque Urquiza de Paraná .
Por medio de un esperancino, el Dr. Raul A.
Mendé que cumplía funciones de ministro en el gabinete del gobierno de
Juan Domingo Perón, y con el apoyo de Fangio se presentó en Buenos Aires
en el autódromo en ese entonces “17 de octubre”, ante pilotos
europeos que estaban para la Temporada Internacional de ese año,
probándolo el mismo Fangio y Luiggi Villoressi, quienes lo elogiaron,
según la revista “Mundo Peronista “. El
entonces presidente Perón se contagió el entusiasmo, recibió a Alesso y
propuso colaboración oficial para montar una fábrica y producir una
cierta cantidad, con la idea de formar un equipo argentino para
trenzarse con los grandes internacionales.
Alesso aceptó el reto, siguió
investigando y desarrollando su creación. La
posterior entrada en dificultades y caída del gobierno de Perón, dio por
tierra con el proyecto, el apoyo no se concretó, luego la fórmula fue
cambiando y tampoco pudo continuar compitiendo en Mecánica Nacional,
cuando desapareció la fórmula libre. Un
especialista en chapa, de esta misma ciudad, Antonio Thimental, conocido
por sus numerosas y muy buenas realizaciones, se encargó la carrocería
que se pintó con los colores internacionales argentinos de
aquellos tiempos, que eran: carrocería azul, capot amarillo. Los mismos
colores que distinguían al equipo argentino al hacer sus primeras armas
en Europa, con Fangio, Benedicto Campos y González. Gracias
a Dios, don Antonio anda todavía entre nosotros, trabajado, compartiendo
recuerdos, su bonhomía, y deleitándonos con su ingenio la laboriosidad
de sus manos. De pibes solíamos
verlo pasar a Don Juan Alesso por la ruta haciendo una “tiradita”
flameando la corbata al viento, si de corbata, aunque llevara un
mameluco de mecánico. Viene Alesso! Y todos a la vereda corriendo
para ver pasar el auto azul y amarillo que se alejaba rugiente. Por
entonces en la gran mayoría de los casos los autos de carrera construidos
en Argentina, eran armados a partir de chassis y motores de automóviles
de serie que se modificaban y adaptaban. Este fue uno de los pocos casos
de un automóvil de carreras hecho totalmente en Argentina, con un
diseño propio, original sin partir de un motor de serie, totalmente
diseñado y construido en Esperanza, motor, chasis y carrocería.
Y es importante tomar conciencia
de la magnitud de la obra emprendida por aquélla gente. Cuántas cosas
hay que diseñar, combinar, fabricar, probar, poner a punto para que un
motor y un auto marche! Y encima que sean capaces de participar en
carreras, que donde mas se lo va a exigir. Todo
esto hecho por gente común con pocas herramientas, en un taller de una
pequeña ciudad del interior, sin mas que intuición y conocimientos
prácticos. Traslade todo aquellos años, sin siquiera calculadoras,
maquinas muy sendillas y rudimentarias, hasta la luz eléctrica era casi
un lujo! Pero lo hicieron! Eso nos puede dar una idea de la magnitud de
aquella obra. Este auto se fue de
Argentina y la ultima noticia que tuvimos fue que integraba como rareza
la colección de Gretta y Paul Foulkes-Halbard en Filching-Mannor,
(Sussex) Inglaterra, donde se está procediendo minuciosamente a su
restauración. sitio que también cobija a los famosos autos y lanchas
de récord "BLUEBIRD" de Sir Malcom Campbell. Nada menos. En
la década del 90 fue encontrado en Francia por sus actuales
propietarios, quienes enterados de los antecedentes los chequearon con
Juan Manuel Fangio. Muchos se
lamentan que hayamos perdido esta parte de nuestro patrimonio
histórico-cultural, como otros lamentan que hayamos perdido el palacio
Lehmann, es tarde, pero que estamos haciendo para que no se pierda la
casa de Bertotti?
Mi agradecimiento a quienes
colaboraron con material, datos y recuerdos:Hugo Oomes. Antonio Thimental,
Bernardo Feller, Rubén Rizzi, Roberto Bourquin, Ricardo Bonfanti.
Bocha
Balboni
historiasdehya@gmail.com
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