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Al Compaz
del Corazon Ford A 1931 - GUSTAVO BENZ
Volvemos en esta oportunidad a hacerle un
espacio a nuestra gente que con sacrificio, dedicación y esfuerzo se
las arregla para conservar “joyas” del pasado que pueden rescatarse
para que permanezcan entre nosotros. Por eso, repetimos:
FORD A 1931 - GUSTAVO BENZ

Uno que ya
arrancó tantas hojas de almanaques no le parece raro haberse quedado
pegado a aquellos años de nuestras calles pobladas por Fords A,
Crevroletines Campeón, Whippets, o Rugbys, pero un “chico” .... sin
embargo Gustavo Benz... (también, si viene de una familia fierrera, de
la época de aquellos Benz que prestaban servicios con coches a caballo,
luego taxis y siempre ligados a las ruedas y los fierros.)
Este Benz (que apellido, medio
obligatorio para estar relacionado con autos) agrega un ingrediente mas,
su cariño por los autos con algunos años, y ese espíritu sacrificado
del que se enamora de un montón de fierros, que una vez puestos en su
lugar, desoxidados y pintados, terminan siendo un auto, y que auto!
Este es un Ford A de 1931.
Restaurado hasta el mas mínimo detalle original-original. Como solo un
apasionado y detallista como Gustavo puede hacerlo. Por ejemplo, cuenta
con orgullo legítimo que el farolito trasero que consiguió tiene
vidrio, no plástico, es vidrio como aquellos originales!

Estoy seguro que muchos no lo
van a entender. Que diferencia puede haber en 2005 entre un farito de
cola de vidrio o de plástico! Pero es así, debe ser de vidrio, porque,
en su momento, era de vidrio.
Estos autos tenían volante a la
derecha, ya que en aquellos tiempos acá en Argentina se manejaba a la
izquierda, hasta octubre de 1945 en que cambia a como es hoy.
Y ahí está el “FORCITO”
impecable. Completo, y marchado con el ruidito característico del A,
que como no tiene filtro de aire nos deja escuchar mucho sonido de la
aspiración.
Además se ha tomado el trabajo
de fotografiar desde los restos con que empezó, los pasos siguientes,
para la posteridad. Todo esto no se puede relacionar con el dinero, el
negocio, sino con los sentimientos y el corazón, por eso estos autos no
se van de acá.
Otro recuerdo mas para nosotros
que nos gusta acordarnos con cariño de estos autos y para que los que
no los conocieron puedan disfrutarlo también, está acá en Esperanza,
“el mejor lugar para hablar de Esperanza”.

Ojalá hubiera mas Gustavo Benz.
Bocha
Balboni
historiasdehya@gmail.com
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