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EL PRECIO DE NUESTRAS RELIQUIAS               

Por: Bocha Balboni

Esperanza (Santa Fe) Argentina

Enfundá la Mandolina

 Vivimos en una sociedad que llaman “de consumo” que muy criticada y vilipendiada, sin embargo le da de comer a mucha gente. Alguno de los acérrimos críticos tendrá la solución para que tanta gente viva en otro tipo de sociedad? Por otro lado mal que nos pese es el mundo en que nos ha tocado vivir y si tenemos en cuenta lo efímero de nuestra presencia en el él, es imposible que lo cambiemos, así que en vez de pasar nuestra corta existencia tratando  que las cosas cambien es mejor adecuarnos a la realidad. Como dicen los economistas, que “chirolas” saben bastante: “nada tiene otro precio sino lo que álguien está dispuesto a pagar por él”Que hubiera hecho Don Enzo o que haría Lucca Cordero di Montezemolo, con sus Cavallinos si nadie quisiera pagar por uno, mas lo que paga por un Palio? Existen estos y muchos otros fenómenos porque existe quien está dispuesto a sacar las “chauchas” de su faltriquera para quedarse con ellos.

         Con las reliquias, nuestras reliquias pasa lo mismo. Veo que hay una fiebre de creer que por un Forcito comido por el óxido o a veces los restos que quedan de él se puede sacar “mucha plata”, te dicen: “uhhh lo que debe valer”, y ahí sigue pudriéndose en el gallinero. Porque se corrió la voz de que en tal lugar pagaron tanto por uno... la mayoría de las veces son cuentos. Y además los precios que se conocen se refieren en general a restauraciones, lo que es otra cosa muy distinta. Y nadie hizo plata vendiendo UN cachivache. Hay que conocer mucho del tema, andar mucho, saber quien y donde está el interesado, y transpirar mucho la camiseta, arriesgar mucho, y tener un... porvenir, digamos, así de grande...   Conozco uno que se la pasa contando que una vez supo de una moto que valía millones de dólares que estaba tirada,  alguien la encontró e hizo buena “pasta”. Andá contáselo a Magoya...  como siempre hay alguno que lo cree por eso el tipo lo sigue contando. Tal vez una restaurada, mejor que nueva, si se puede demostrar que fue de Elvis Presley o James Dean, pueda valer mucho, pero no muchas mas en el mundo, y no creo que justo esté en ABC, no? Porque eso es otra cosa, aparte del estado, “el valor agregado”. Conozco algunos autos que pueden tener tras de si una historia que puede mejorar su valor, pero ese también es otro tema, hay que poderlo demostrar. De palabra.... seguro... no hay auto medio de lujo de los 30 que no haya sido de Gardel, ni cupé Ford que no fuera de Gálvez, o Mercedes de Perón, si... que gracioso... pero hay que demostrarlo. Que me dijeron-que me contaron-que lo vieron... no vale, eso es para la vereda de la confitería Splendiani, hablando de “morlacos” es diferente.

           

Hubo y hay cosas relativamente costosas por lo escasas, por ejemplo el Delaunay –Belleville, de seis cilindros de la familia Vionnet, que alguna vez don Teo desarmó a mazazos...restaurado y ubicado el interesado podría hoy cotizarse en un cuarto millón de verdes. Ya no está... fue... como dicen los chicos. Pero se construyeron tal vez la cienmilésima parte que de los Ford A o T, entonces? De un montón de fierros tirados en un gallinero o bajo una higuera “que algún dia voy a restaurar” a un “algo” para mostrar, hay un camino tan largo como hasta Humboldt pasando por Roma. El trabajo paciente, infinito, de poner en orden una cosa de tal naturaleza, lo dije muchas veces, es solo posible en aquellos casos de gente que siente eso de una forma distinta. No hay dinero para pagarlo, miles  de piezas componen un vehículo, y para restaurarlo, deben ser originales. No es cuestión de ponerle cualquier farito de la época, o los espejos de un “queseyo” que. No.Un buen trabajo de restauración requiere, muchísimo tiempo, mucho conocimiento, y mucha, mucha plata mas de lo que vale en primer momento ese montón de chatarra, que hay que trasladar, desarmar, limpiar, pulir, pintar, ubicar y comprar lo que falta, volver a poner todo en su lugar (desarmar es fácil) hacer que funcione, pintar, tapizar...reconstruir, el que no está en esto no tiene ni idea. Con toda seguridad una vez terminado (nunca se termina) el valor aumentó, y por supuesto para el que lo hizo su joya  vale mucho, pero habrá quien esté dispuesto a pagar lo que se pida?

O ustedes creen que tantos fierros se pudren en los desarmaderos porque los dueños no saben lo que tienen o los cientos de curiosos no descubren “el negocio”. Hace unos meses en La Paz (E.R) en un yuyal agonizaba un Kaiser Carabela, bastante enterito, sabés la pena que daba? Tampoco es lo mismo acá al sur de Bolivia, que en la “Gran Manzana” , a orillas del Sena o ahí nomás a la sombra de la Puerta de Brandeburgo, y nosotros hermano del alma estamos acá.

Bocha Balboni historiasdehya@gmail.com